Pero bueno, el caso es que las spanish nights siguen siendo uno de los entretenimientos mas populares de todo Brisbane. Los koreanos, americanos, mexicanos... se han aficionado todos a la sangria (o al kalimotxo, segun las ganas que tenga de hacer sangria) y a jugar al duro, y ya lo hacen hasta sin mi.
Despues de la tercera noche me canse de invitar a todo el mundo a sangria, asi que hemos establecido una nueva norma. Cuando acabamos de jugar, todo el mundo se pone a la pata coja, y con las dos manos juntas tiene que tocarse a la vez la rodilla levantada y la punta de la nariz. La primera persona que pone un pie en el suelo tiene que traer los ingredientes para la siguiente noche. Los koreanos y yo estamos todos encantados del mal equilibrio que tienen los americanos...
Los de la foto somos Ashley (mi companyera de piso americana, la persona que ha perdido la prueba de la pata coja mas veces consecutivas), Russell (uno de los koreanos, todavia no se que criterios siguen para elegir los nombres) y yo.
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